El Diseño Robusto y el Método Taguchi
El concepto de diseño robusto: caso actual
Recientemente, Audi ha realizado una llamada a revisión de
18.652 vehículos híbridos enchufables debido a un riesgo de incendio originado
en la batería. El problema radica en las celdas de la batería, que pueden
sobrecalentarse durante la carga. La solución prevista consiste en una
actualización de software, aunque todavía no se ha confirmado la fecha de
implementación.
Situaciones como esta no son infrecuentes; es habitual
escuchar acerca de problemas de calidad que obligan a la revisión de productos
que ya están en el mercado. Este caso concreto, donde el riesgo de incendio se
eliminará afinando el software, evidencia un ejemplo paradigmático de diseño
que carece de robustez.
El olvido del diseño robusto en la gestión de la innovación
Desafortunadamente, los responsables de la gestión de la
innovación han ido dejando de lado el concepto de diseño robusto desarrollado
por el profesor Taguchi. Incluso en obras especializadas, como el libro,
…apenas se menciona explícitamente este concepto.
¿Qué es un diseño robusto?
Un producto resultado de un diseño robusto no es
necesariamente más pesado, grande o potente que los de la competencia, ni
implica obligatoriamente un coste superior. El diseño robusto se caracteriza
por la capacidad de un producto para seguir funcionando de forma satisfactoria
para los clientes, incluso cuando se enfrenta a condiciones no nominales. Este
comportamiento debe mantenerse a lo largo de toda la vida útil del producto,
minimizando además las pérdidas económicas tanto para el usuario como para la
sociedad.
En síntesis:
ROBUSTEZ =>
ALTA CALIDAD
La función de pérdidas de Taguchi
Para alcanzar la robustez, Taguchi propone el concepto de
"función de pérdidas". Un producto robusto es aquel que minimiza esta
función, definida matemáticamente como:
L(y) = K(y-m)2
Donde:
·
K es una constante asociada a cada producto o
familia de productos.
·
m es el valor nominal deseado.
·
y-m representa la desviación respecto al valor
nominal.
La pérdida económica es, por tanto, proporcional al cuadrado
de la desviación del valor objetivo. Determinar K no es fácil, pero lo
importante es el concepto de ROBUSTEZ.
Competitividad y gestión eficiente de recursos
A largo plazo, la competitividad empresarial depende de cómo
se utilicen los recursos económicos para responder a las exigencias del
mercado. Para ello, es necesario actuar en tres ámbitos:
- Al diseñar un proceso, hay que considerar que el usuario (interno y externo) tiene exigencias y expectativas que pueden no coincidir con las del fabricante.
- Aprender a conocer dichas exigencias lo suficiente como para identificar los objetivos racionales del proceso y comprender los perjuicios derivados de desviarse de esos objetivos.
- Encontrar y emplear sistemas eficientes para reducir las diferencias entre el proceso y los objetivos, de modo que el producto final sea realmente deseado por los clientes, y no solo aceptado sin entusiasmo.
El uso de la función de pérdidas propuesta por Taguchi
constituye una base sólida para la toma de decisiones económicas orientadas a
la mejora continua.
Factores inconvenientes y sensibilidad del diseño
Existen factores no deseados y no controlables que provocan
diferencias entre una característica funcional y los valores objetivo. A estos
se les denomina factores inconvenientes o noise factors, y se clasifican en
tres tipos:
- Factores externos: condiciones ambientales, variaciones de temperatura y humedad, presencia de polvo, oscilaciones en la tensión eléctrica, mal uso o uso excesivo, etc.
- Factores internos: desgaste de los componentes del producto.
- Factores entre productos: diferencias entre productos fabricados bajo un mismo conjunto de especificaciones.
Las técnicas del Dr. Taguchi buscan reducir el efecto de
estos factores proyectando productos y procesos de manera que sean lo menos
sensibles posible a tales dificultades.
Comentarios
Publicar un comentario